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Entrevistas
27/11/2022

Jorge Sapag

“Todo lo que venga de Buenos Aires no va bien con nuestro ADN”

“Todo lo que venga de Buenos Aires no va bien con nuestro ADN” | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.
Imagen: Gentileza

El ex gobernador y presidente de la Convención del MPN fustigó los acuerdos de Figueroa con el macrismo. Sin nombrar al referente rupturista de su partido, reivindicó la independencia de criterios respecto de las fuerzas políticas nacionales. Dijo que están preparados para las elecciones. Valoró positivamente la gestión de Sergio Massa en Economía.

Marcelo Pascuccio y Héctor Mauriño

El líder del oficialismo emepenista, Jorge Sapag, cuestionó el acuerdo del adversario interno devenido competidor de su partido, Rolando Figueroa, con un sector del Pro liderado por Mauricio Macri, al dejar sentado que “todo aquello que venga con órdenes desde Buenos Aires, a nosotros no nos resulta bien en nuestro ADN”.

En una entrevista con Radio Nacional Neuquén, Sapag opinó que el interés de las fuerzas nacionales por Neuquén guarda relación con el desarrollo de Vaca Muerta, y recordó que la explotación de ese recurso fue posible por decisiones políticas de Cristina Kirchner, del ex presidente de YPF Miguel Galuccio y de él mismo en su última gestión como gobernador.

Sapag advirtió que su partido “está preparado para presentar batalla electoral” en el momento en que se fije fecha para los comicios.

Valoró positivamente la gestión que viene llevando a cabo el ministro de Economía Sergio Massa, con quien dijo estar en contacto “semanalmente”, y abonó una tesis gradualista para salir de la espinosa coyuntura económica actual.

-¿Qué opina de las conversaciones de un sector del Pro que estaría acercándose a Rolando Figueroa?

-Solamente ratificar la fortaleza que tenemos nosotros como Movimiento Popular Neuquino, a pesar de todos los portazos y a pesar de todos los problemas. El Movimiento Popular Neuquino nació en el año 1961 como respuesta a órdenes que venían de Buenos Aires, y defendiendo la autonomía, la independencia, nuestra libertad, el poder de decisión en la provincia. Así que todo aquello que venga con órdenes desde Buenos Aires, a nosotros no nos resulta bien en nuestro ADN. Nuestro ADN está en la provincia, en especial para todo lo que tiene que ver con la elección de autoridades provinciales. Así que estamos muy bien, muy tranquilos, muy fuertes, trabajando de cara a la ciudadanía, y sabemos que son los ciudadanos los que en definitiva en las urnas. Y que los acuerdos de cúpula, o desacuerdos de cúpula, tienen importancia relativa.

-¿Cómo puede interpretarse esta jugada de un sector del Pro a favor de Figueroa? ¿Hay un sector del Pro que ya se siente ganador en las próximas elecciones nacionales, y quiere meter la uña en Vaca Muerta?

-Creo que están tratando de ver de qué manera pueden generar una fractura dentro del MPN, dentro de nuestra estructura interna. Y por supuesto que la provincia de Neuquén, con Vaca Muerta, ha adquirido relevancia. En 2013, con Loma Campana, con YPF, con la asociación con Chevron, la decisión que se tomó de la mano del gobierno provincial y del gobierno nacional. Con Cristina Fernández de Kirchner en ese momento como presidenta, y con Miguel Galuccio como presidente de YPF. Y la provincia acompañó y lideró también con esta decisión, Vaca Muerta se abrió paso sin pedir permiso. La provincia de Neuquén le está aportando a la República casi el 70% del gas y casi el 50% del petróleo que hoy se necesita. Esto le da mucha fortaleza a la soberanía hidrocarburífera, a la autodeterminación y también al autoabastecimiento, y genera expectativas de exportación. Ya llevamos exportados este 2.000 millones de dólares. Esta fortaleza hace que Neuquén sea mirada con otros ojos. Entonces, desde Buenos Aires vienen órdenes de decir “bueno, vayan por aquí, vayan por allá”, todos con encuestas, cálculos matemáticos, o cálculos ingenieriles. Creo que la política merece otro trato, que es el aspecto cualitativo, y dejar lo cuantitativo al ciudadano.

-El diputado provincial Carlos Coggiola, de la Democracia Cristiana, aliado de Jorge Sobisch, lo cuestionó fuertemente por haber dicho que estaban analizando la fecha de elecciones. Él dijo “eso es resorte del gobernador”. ¿Estaba enterado de esto?

-No, no, la verdad que no leo a mis adversarios (sonríe).

-No lee lo que no le conviene (sonrisas).

-No, no. No tengo tiempo de escucharlos. Yo cuando me refiero a que estamos analizando nosotros como partido, yo soy presidente de la Convención del MPN y tengo la obligación de analizar todas las perspectivas, alternativas, estrategias y tácticas electorales, por supuesto que es una decisión del gobernador, que es presidente de mi partido, ¿no? Por supuesto que lo hablamos con él. Cuando yo digo ‘analizamos’ no significa que yo tengo poder de decisión sino que comentamos, hablamos, pensamos, respetamos a la oposición como siempre lo hicimos, respetamos las reglas de la democracia. Lo que yo expresé es que el gobierno provincial tiene legalmente la obligación de anticipar 100 días la fecha, pero no tiene obligación sino entre esos 100 días y octubre. Y que en ese plazo se está estudiando y se está analizando la fecha. Lo cual no significa que yo tenga un doble comando con el gobernador de la provincia. Es el gobernador quien decide.

-En cuanto a la fecha de elecciones, ¿qué cree que le conviene a la Lista Azul del MPN, que sean muy temprano, muy tarde, o en cualquier momento?

-Nosotros ya estamos preparados. Ya hemos decidido en internas abiertas, donde se invitó a todo el mundo a participar y donde los que no participaron sabrán por qué lo hicieron, por qué rehuyeron el combate. Y bueno, en la arena política así se definen las cosas y ahora en la arena política se define en el 2023. Estamos preparados. Ya tenemos los 700 candidatos en todas las localidades, en las 57 localidades provinciales, y todos los candidatos provinciales. Así que estamos preparados para bajar en cualquier momento a la arena política y presentar la batalla electoral en términos democráticos. Lo de “batalla” en términos democráticos es confrontación de propuestas.

-Hubo elecciones internas en 26 localidades. ¿Qué pasa con los perdedores? ¿Van a ser contenida por la Lista Azul?

-Sí, se ha hablado con todos, todos pertenecen, digamos, a nuestra línea de pensamiento, todos son del Movimiento Popular Neuquino, ninguno ha pegado el portazo, y están contenidos porque se aferran a la historia del MPN. Han llegado a estos lugares dentro del ámbito del Movimiento Popular Neuquino y hacen honor a esa historia. Así que estamos trabajando, conversando, por supuesto que hay dolores y hay tristezas, y hay alegrías, pero todo eso forma parte de la democracia interna.

-¿Fueron a votar 30.000 personas en las elecciones internas?

-Votaron 30.000 personas en 26 localidades, en forma voluntaria, libre, para autoridades municipales partidarias, de un padrón teórico de alrededor de 120.000 votantes, de los cuales normalmente vota el 80%. Así que son 100.000 posibles votantes, se acercaron voluntariamente 30.000, lo que indica una tendencia del 30% en esa cuarta parte del padrón que votó el domingo 13 de noviembre. Para nosotros es una muy buena elección.

-En cuanto a su relación con Sergio Massa, ¿cuánto ha mejorado, desde su punto de vista, la crítica situación del país desde que Massa es el superministro de Economía?

-Yo creo que Sergio Massa, con quien estoy en contacto semanalmente, ha encontrado en forma práctica y pragmática la resolución a una grave crisis, después de la renuncia de Guzmán, y creo que las cosas van mejorando, lo que no significa que no tengamos problemas serios con la inflación, con todas las variables macroeconómicas y sobre todo con las divisas en el Banco Central. Pero se ha actuado con mucho pragmatismo y realismo, y sinceramente yo soy de los que piensa que Argentina es un barco en el cual estamos todos navegando, y que tenemos que hacer todo lo posible para que este barco llegue a buen destino. Y aportar todo lo que podamos. Desde mi humilde posición aporto todas las ideas que creo que son potables como para que eso ocurra.

-La política energética que lleva adelante el ministro Massa, ¿está en sintonía con las necesidades de Neuquén?

-Sí. Porque las medidas que se tomaron, por ejemplo en todo lo que es la reparación del oleoducto Otasa a Chile, con la extensión del Oldelval a Bahía Blanca, el oleoducto que necesitaba una extensión del plazo en materia de concesión de transporte que también se otorgó, el “canal verde” para las importaciones, la reposición del decreto 929 del 2013 que estableció un 20% de libre disponibilidad de petróleo y de divisas, esas medidas son muy buenas. A tal punto que, como decíamos antes, se han exportado 2.000 millones de dólares, calculo yo que vamos a llegar a los 2.300 o 2.400 millones de dólares a fin de año entre gas y petróleo. Esto ayuda mucho al sector energético de Argentina el reducir el déficit en la balanza energética, que es uno de los problemas que tenemos como parte del déficit del Estado nacional. Los subsidios y el déficit energético, allí hay que trabajar muchísimo. Yo creo que en materia energética se va caminando, y la prueba es que vamos a pasar de 5.000 millones de dólares de inversión este año a unos 7.000 millones de dólares de inversión en Vaca Muerta el año que viene. Dentro del marco de las dificultades que existen en la República, que no las ignoramos, que todos somos conscientes y que tenemos que batallar, sobre todo el tema de la inflación, que ojalá podamos bajar los índices. Así que creo que tenemos que seguir en ese terreno de ser prácticos, pragmáticos. Sergio Massa sabe perfectamente que tiene que ir acertando en todas medidas económicas para que el barco siga navegando bien.

-El ex viceministro de Economía Emanuel Álvarez Agis, dijo hace dos días en televisión que las medidas paliativas de Massa para reducir la inflación están condenadas poco menos que al fracaso, y que hay que tirar una “bomba”, según sus palabras. Le preguntaron que era tirar una bomba y dijo que era devaluar, subir los salarios, subir las retenciones, subir las tarifas, y después congelar todo por seis meses. ¿Qué opina de eso?

-Bueno, yo no soy un especialista en ciencias económicas, pero creo que el gradualismo y el pragmatismo tienen que imponerse por sobre las medidas extremas. Un plan de estabilización de esas características en estas circunstancias que atraviesa la República no sé si es factible. Creo que tenemos que buscar la manera de, gradualmente, reducir el índice inflacionario y controlar los precios como para llegar al año 2023 con otros guarismos de inflación. Pero respeto la opinión de Emanuel Álvarez Agis, estuvo aquí en Neuquén hace algunas semanas y no habíamos hablado en este sentido. Yo le pregunté, tanto a él como a Nicolás Arceo, que fue otro de los economistas que estuvo aquí, les pregunté qué opinaban de un plan de estabilización y qué opinaban sobre la macroeconomía y las medidas que había que tomar, y de acuerdo a lo que conversamos en esa charla llegamos a la conclusión de que lo mejor era que los distintos sectores de la República, tanto hidrocarburos como minería, el agro, la industria, aportaran soluciones y divisas como para ir resolviendo el problema económico. Pero un golpe de timón de esas características, de 180 grados, no creo que sea muy fácil de tomar por parte de un gobierno nacional.

-Usted lo ha dicho, y creo que está en la carta orgánica del MPN, que Rolando Figueroa al tomar la decisión de postularse por otra fuerza política queda automáticamente afuera del Movimiento Popular Neuquino. Pero él sigue diciendo que ha sido, es y seguirá siendo del MPN. ¿Qué pasaría en la hipótesis de que Figueroa ganara? ¿Se convertiría en el nuevo líder del MPN?

-Yo creo que la carta orgánica es categórica. Aquel que se presenta como candidato por otro partido queda automáticamente excluido del Movimiento Popular Neuquino. Pienso que no se puede ser y no ser al mismo tiempo y bajo un mismo aspecto. Eso es el primer principio de la lógica, el principio de identidad y no contradicción. No se puede ser tan contradictorio de decir “soy y no soy”. Yo vi ahora un documento crítico del Pro y demás, que hablan pestes prácticamente del Movimiento Popular Neuquino, de su historia, de lo que hizo en la provincia de Neuquén. Nosotros creemos que como partido tomamos una provincia en el año ‘62, ‘63, con Felipe Sapag, digo “tomamos” partidariamente, y hoy es otra provincia. Con todos los problemas y dificultades que presenta una República con problemas de pobreza y muchos otros más, pero Neuquén es la provincia que más trabajo va generando. En los últimos 10 años el Producto Bruto Interno creció un 40% en los últimos 9 o 10 años, el índice de mortalidad infantil bajó del 165 por mil en aquel año al 4,7 por mil este año, más el plan de salud, de educación, una provincia que está entre las mejores provincias argentinas. Yo sé que las comparaciones son odiosas pero es así. Y es una provincia receptora de población, de 400.000 habitantes hace 15 años pasó a tener ahora 800.000 habitantes. Así que yo defiendo a mi partido como una herramienta de la democracia, como una herramienta del progreso, con sus más y sus menos, sus aciertos y fracasos, sus aciertos y sus errores. Pero haber pertenecido a este partido durante 29 o 30 años, y ahora ponerse en la vereda de enfrente, criticarlo y tirar piedras a la casa del MPN, y por otro lado decir que se es del MPN, me parece que hay que tener más coherencia y más sentido de pertenencia, y más sentido del principio lógico de la no contradicción. Es contradictorio.

-Seguramente conoce el discurso de Cristina Kirchner en La Plata el 17 de noviembre. ¿Cómo lo vivió? ¿Como un lanzamiento de su candidatura?

-Creo que Cristina como dirigente y como militante que es expresa su pensamiento, pero no puedo asegurar que esté pensando en una candidatura. Pero siempre uno cuando es dirigente y habla quiere estar dentro de la cancha, jugando el partido. En su caso no sé si como candidata pero sí jugando el partido, como dirigente y como militante.

-En un sentido conceptual, en el MPN se habla de que un límite es un partido político que viene con un sello nacional, pero es difícil encontrar discusiones sobre los límites ideológicos. Se nota particularmente en las conversaciones que mantuvo Figueroa con un lado y otro. Porque en definitiva el tema ideológico importa, atraviesa todo, por ejemplo para elaborar un presupuesto o decidir el destino de fondos públicos. ¿Esto no es tema de discusión en el momento de un armado político y electoral?

-Yo creo que hay que tener también el principio de no contradicción en las ideas y las banderas y los principios. El Movimiento Popular Neuquino nace con las banderas de la justicia social, de la autonomía, del federalismo, y cuando se cierran filas con el centralismo porteño me parece que se va a contramano de la historia. No es solamente que se pega un portazo sino que además se buscan alianzas con históricos adversarios de un movimiento popular como es el MPN. Entonces, yo creo que lo que tiene que ver con los principios, con las banderas, eso no se resigna. Es algo que va en el corazón, va en el pensamiento, y nosotros lo vamos a sostener y no vamos a claudicar. Con nuestro partido y también con nuestros aliados, con los partidos que están aliados.

-El Frente de Todos en la provincia parece estar fragmentado. Hay sectores que quieren ir con Figueroa, hay sectores que quieren ir con Ramón Rioseco, hay otros que aún no saben. Y en Juntos por el Cambio pasa lo mismo. Los radicales, una parte del Ari y una parte del Pro apoyan a Cervi, Eguía se fue por su cuenta con Javier Milei, y otros arreglan con Figueroa, como Bermúdez y Ayelén Quiroga. Todo esto, ¿no le parece que beneficia a la minoría más fuerte, que es la Lista Azul del MPN?

-Nosotros no nos vemos como minoría. Nos vemos hoy como un partido, ya ni siquiera como lista Azul sino como Movimiento Popular Neuquino porque hemos pasado una interna, la carta orgánica no permite a las líneas internas más que como líneas de pensamiento para dirimir la elección de candidatos. De modo que ahora somos el MPN, el MPN auténtico, el MPN de la historia, el MPN de las banderas históricas, el MPN que se fundó en 1961 para sacar a la provincia de la postración, el abandono y el olvido, y seguimos en esa postura. Creemos, sí, que esa fortaleza como decíamos recién en cuanto a las banderas sobre el federalismo, la justicia social, el movimiento popular, estamos trabajando con coherencia. Y estamos buscando dentro de esa coherencia presentarnos a la ciudadanía con una propuesta superadora, por supuesto también de cambio positivo hacia adelante. Lo que hagan nuestros adversarios lo miramos, lo vemos, por el espejo retrovisor, pero ante todo miramos para adelante. Miramos a los costados para ver lo que sucede a nuestro alrededor, vemos estas contradicciones, como la de pegar un portazo dentro de un partido con historia federal y provincial, y aliarse con partidos nacionales que en este caso defienden el centralismo. Así que estamos muy tranquilos, muy convencidos de lo que estamos haciendo, estamos muy fortalecidos en nuestras ideas, en nuestros principios, en nuestras banderas, y marchamos para adelante. Estamos preparados para presentar esta batalla electoral democrática en el momento en que haya que hacerlo.

29/07/2016

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