-?
 
 
 
Columnistas
22/05/2018

El enemigo interno

El enemigo interno | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

Este gobierno inventó varios enemigos, como la “grasa militante”, el populismo o las efímeras RAM, además del kirchnerismo, para justificar que está generando una desigualdad social escandalosa. Elisa Carrió, que se presenta como un aval de decencia, es la cómplice de un sistema de saqueo y despojo.

Osvaldo Pellin

[email protected]

 

 Tener un enemigo es importante no solo para definir nuestra identidad sino también para procurarnos un obstáculo con respecto al cual medir nuestro sistema de valores y mostrar al encararlo, nuestro valor. Por lo tanto cuando el enemigo no existe, es preciso construirlo.

Umberto Eco
 

Elisa Carrió señala en el prólogo del libro de Mario Cafiero y Javier Llorens (publicado en 2002) La Argentina Robada: “Esta década abyecta (1990-2001) parece habernos convertido en una Nación paria en un Estado fracasado, donde nuestros gobernantes de transición han perdido hasta el último vestigio de dignidad, y como su único plan de gobierno consiste en acordar con el FMI, andan de mendigos por el mundo recibiendo cachetadas a cambio de algunas dádivas, que en realidad solo esconden nuevas imposiciones.”

¿Qué mueve a Carrió seguir apegada a un gobierno cuyo único plan consiste en acordar con el FMI y andar como mendigo por el mundo…?

Esta gente, el gobierno al que pertenece Carrió, ha acabado, desde hace tiempo ya, por creer en sus propias creaciones fantásticas. Crearon un enemigo interno, o más vale varios, como la “grasa militante”, el populismo y las efímeras RAM, además del kirchnerismo, para justificar una gestión caracterizada por la promoción de una desigualdad social escandalosa, carente de todo plan como no sea su voluntad propicia para saquear las arcas del Estado.

Coincido con Guillermo Moreno: este gobierno más que neoliberal es oligárquico por su agresividad, negación de la política y odio al pueblo. Desde esos antivalores ha creado los enemigos a los que combate.

El enemigo preferido, casualmente, fue el gobierno que lo precedió, que fue exitoso como lo prueban el alto porcentaje de adhesión electoral (casi un 50% al cabo de 12 años) y en la vigencia de la popularidad, inquietante para Macri, de la figura de la ex presidenta Cristina F. de Kirchner. Esta a pesar de ser atacada sin piedad en base a operaciones de prensa, a ilegales filtraciones telefónicas y a jueces venales que obedecen las órdenes del oficialismo. Con todo eso en contra, mantiene e incrementa su prestigio.

Y aunque se llamen a sí mismos “republicanos”, este gobierno no puede explicar las múltiples intromisiones del Poder Ejecutivo en el Poder Judicial. ni los carpetazos a los sindicalistas y dirigentes opositores.

Un enemigo al que había que convertir en causante de males en los que la sociedad debía reflejarse para terminar repudiando aquello a lo que había adherido, y así el gobierno poder aplicar las medidas opuestas a los intereses de las mayorías.

Había que denostar con mentiras y destruir al movimiento nacional y popular. Vano intento en el que aún persisten, pero cada vez con menos intensidad. Es que el oficialismo ha implosionado su propia estructura, lo que ha venido a ocuparlos con dedicación insuficiente y con pobre eficacia, poniendo en evidencia su improvisación y carencia de recursos para superar las crisis.

Ahora acuden al FMI, otra maniobra que quiebra sus dichos previos y que se encarna en una sutil demagogia, con la cual pretende demostrar que lo hacen porque es la única salida, cuando todos los caminos de su gestión económica conducían hacia allí.

Al anunciarse esta decisión tanto el FMI como el gobierno de los EEUU deben haber sentido la satisfacción de que uno de los rebeldes de la Conferencia Panamericana de Mar del Plata (2005) vuelve para entrar en las razones del Imperio. El hijo pródigo de Latinoamérica, el que cuestionó y rechazó el ALCA, el aliado e impulsor del Unasur y del Mercosur, se entregaba mansamente a los brazos del Imperio y a sus delirios belicistas y usurpadores.

Nada de esto es casual, lo cierto es que estaban esperando esta entrega de soberanía después de 12 años, cuando el presidente Kirchner saldó la deuda y terminó con las condicionalidades del FMI.

Los gobiernos de dudosa moral y transparencia suelen ser legitimados por personajes que en la imaginación colectiva funcionan como avales de decencia. Es el caso de Cambiemos y Carrió. Pero los criterios de esta última son tan diferentes al analizar los hechos de la realidad según se trate de su aliado o del enemigo interno que contribuyó a crear, el kirchnerismo, que va perdiendo en el trayecto grandes porciones de credibilidad pública. Hasta llegar a ser, más que la garantía moral de Cambiemos, la cómplice de un sistema de saqueo y despojo, desdiciendo aquellos párrafos del prólogo que escribió de puño y letra en 2002 para el libro de Cafiero y Llorens.

29/07/2016

Sitios Sugeridos


Va con firma
| 2016 | Todos los derechos reservados

Director: Héctor Mauriño  |  

Neuquén, Argentina |Propiedad Intelectual: En trámite

[email protected]