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El 5 de junio de 2016, el candidato de centro derecha de Perú, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), derrotaba por escaso margen a la candidata de la derecha conservadora, Keiko Fujimori. Con la victoria de PPK concluía una buena parte del trabajo “de los poderosos” para generar la tan ansiada puesta en vigencia de la alianza del TPP que incluía en un primer momento, a México, Chile y Perú.
La derrota meses después de la candidata demócrata y la llegada de un “presidente diferente” al poder norteamericano, derribo parte de esa estrategia del “ALCA recargado” y puso a Perú, así como a la Argentina, Chile, México y Brasil en la búsqueda desesperada de nuevos horizontes.
Esos nuevos desafíos en los que se enmarcaron los “líderes huérfanos" latinoamericanos llegaron con demandas de modificaciones para encajar en un mundo que hacía alarde de la globalización, pero con el proteccionismo como mecanismo de acción.
La llegada de gobiernos de derecha a la región, lejos de fomentar la integración de un bloque común (cómo propiciaban los líderes progresistas) generó la idea del “sálvese quien pueda”, y con ella, la competencia por tomar medidas más antipopulares se puso a la orden del día.
Con esos desafíos, también los líderes “pro mercados” encararon una competencia de offshore, siendo Macri y PPK, los más señalados por estar vinculados con cuentas en paraísos fiscales. Temer, el presidente de Brasil, sin necesidad de offshore, tuvo sus minutos de fama en la entrega y el recibimiento de valijas de sobornos provenientes de la obra privada en el momento en que se sucedía el impeachment a Dilma Rousseff.
Por supuesto, la reciente trama mexicana, entorno al desvío de 12 millones de dólares al PRI (Partido Revolucionario Institucional) en plena campaña presidencial de México es difícil de superar por los líderes más australes.
Sin embargo, donde sí se muestran parejos es en la avanzada de reformas impopulares. Junto a Brasil, Argentina y México, Perú instaló la necesidad de avanzar en una reforma laboral, no sin antes hacer estrenar a las fuerzas de seguridad sobre las protestas sociales o sectoriales.
La represión de bautismo peruana en la nueva era neoliberal se dio luego del decreto presidencial firmado por PPK que indultó al ex dictador peruano Alberto Fujimori (1990-2000). Las sucesivas protestas que se dieron en torno a ese “perdón presidencial”, llevaron a una fuerte respuesta policial en contra de los manifestantes.
El equipo de gobierno de PPK, tiene un inmenso parecido con los funcionarios de los gobierno de Argentina y de Chile (Sebastián Piñera). De hecho, los tres se presentaron como los “mejores equipos de la historia”, repleto de “técnicos independientes” y con una característica ineludible: su profunda correspondencia con el poder económico.
En los tres gabinetes sobran ex Ceos y faltan políticos. Sin embargo, es Brasil quien lleva la delantera en las reformas regresivas en materia de derechos sociales y laborales, donde probablemente, sobren políticos, pero falten escrúpulos.
Perú resulta uno de los países más atrasados en materia de derechos laborales. La ausencia de auge progresista en ese país, generó un retraso en las conquistas que hace que una reforma laboral implique mayores complicaciones de las ya vividas por los trabajadores peruanos.
El presidente Kuczynski, insiste en aplicar reformas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y se ha lanzado a una campaña para persuadir a la opinión pública de la necesidad de una “reforma laboral” como mecanismo para la reactivación económica basado en la temporalidad laboral, uno de las formas para atacar la afiliación sindical y a la vez debilitar las negociaciones colectivas.
Las propuestas señalan incluso, una reducción de las vacaciones de los actuales 30 días, a la mitad (15), el surgimiento de contratos temporales, (sin restricción ni renovación controlada), y todo un paquete de reformas llamadas por el gobierno “revolución social”, que generan mayor flexibilización e inseguridad laboral.
Como era previsible, y tal como sucedió en otros países como la Argentina y Brasil donde las protestas sociales son más efectivas y comunes a la hora de defender los derechos de los trabajadores, los peruanos se animaron a salir a las calles a reclamar para impedir la puesta en vigencia de las reformas planteadas.
Con el ya típico blindaje mediático del que gozan los gobierno neoliberales de la región, poco pudo saberse de lo que sucede en las calles de Perú, sin embargo se replican videos en las redes sociales, aún no controladas por los gobiernos de derecha, en las que se observa una violenta represión por parte de las fuerzas de seguridad que responden al presidente de ese país.
Los principales críticos a las reformas, ante la ausencia de sindicatos fuertes son los estudiantes, quienes también se ven afectados por “la ley de esclavitud estudiantil”. La reforma estipula que los jóvenes de carreras técnicas hagan prácticas por 20 horas semanales en empresas privadas hasta por tres años, sin ningún tipo de contrato ni remuneración.
"En Perú no existe la estabilidad laboral"
"Me fui en el 2006, estudiaba Derecho, pero me vine a Argentina porque la educación en mi país es muy cara", relata Luis Vilchez Reyes, un peruano de 39 años, y resalta: "El tema laboral fue uno de los aspectos principales para irme".
Vilchez era cajero en un banco de su tierra natal, ingresó gracias a un programa de formación juvenil, tenía un salario bajo pero "aceptable" para su edad. Sin embargo, recuerda: "Siempre estábamos con miedo porque en las fiestas de fin de año echaban gente. En ese entonces no existía la estabilidad laboral, los sindicatos no te respaldaban ni mostraban la cara por vos".
Tiempo más tarde estudió e incursionó en el periodismo, a tal punto que en 2010 intentó regresar a Lima para trabajar de reportero, pero la realidad del mercado laboral lo hizo desistir: "Recibí una propuesta de 'El Comercio', pero era un desastre el tema del dinero y en Argentina tengo otros beneficios laborales", expresa el trabajador de prensa, quien ya estableció su familia en Buenos Aires y evalúa cómo el avance del neoliberalismo empeora las cosas en su país.
Videos sobre represión: Los siguientes videos pueden ser familiares en Brasil, México o Argentina, pero corresponden a Perú en los últimos días.
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