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La semana que finaliza mostró al gobernador Weretilneck recorriendo la provincia con buenos anuncios, participando de la apertura de sobres de licitaciones de obras que corresponden al cronograma establecido para dar cumplimiento al Plan Castello.
La mayoría de los proyectos próximos a iniciarse son viejas demandas de la población de las distintas ciudades o pueblos, como por ejemplo ha sido esta semana la apertura de los sobres para el gasoducto de la región sur, el parque tecnológico de Bariloche, y los planes directores de desagües cloacales para Luis Beltrán y Río Colorado.
El mandatario aprovecha cada oportunidad para manifestar el significado del plan que se ha puesto en marcha con el consenso de intendentes y de la mayoría de los legisladores que permite “poder cambiar la historia de la provincia en cuanto a obras de saneamiento, energía, rutas, áreas industriales y mirar a Río Negro hacia adelante”.
La actividad lo mantuvo un tanto alejado de la disputa política aunque cuando pudo no perdió oportunidad para volver a referirse al intendente de Roca y candidato a gobernador del Frente para la Victoria, Martín Soria, que sigue cumpliendo fielmente su estrategia de no responder y menos aún hacerlo enérgicamente, como era su estilo.
El jueves Weretilneck en declaraciones a un medio de Viedma dijo, al ser consultado sobre el 2019, que lo que habría que hacer es “debatir los perfiles de los candidatos”, aunque su partido, aún no lo tiene.
Y trascartón manifestó que“si Soria quiere ser gobernador entonces discutamos sus propuestas, si es que las tiene; discutamos quién es Soria como persona, qué piensa de la educación pública, de los trabajadores públicos, si volverá la ley de prescindibilidad o no”, señaló.
Y siguió, “si va a haber persecución a los trabajadores, cuál es el proyecto de integración provincial, si va a gobernar solamente para las ciudades grandes y se va a olvidar de las demás localidades”.
Por supuesto que el roquense no contestó y le pidió que lo haga al joven secretario de gobierno de Choele Choel, Darío Castro, quien luego de decir que Soria es el intendente de una de las ciudades más importantes de la provincia, enumera una serie de obras y acciones de su gestión para finalizar diciendo que “Soria es el hijo del Gringo, él hace lo mismo que hizo su padre, lo mismo que usted le prometió a todos los rionegrinos y lamentablemente, nunca se animó a hacer”.
Pero el mandatario no ha sido el único que se ocupó esta semana de hablar del jefe comunal roquense. Desde Bariloche el ex diputado nacional por el justicialismo y dirigente gastronómico, Ovidio Zúñiga al ser consultado sobre el 2019 dijo que “nuestro candidato debe surgir de una interna del Partido Justicialista”.
Cuando se le manifestó que todo indica que el candidato será Martín Soria respondió “Soria no es el PJ, yhasta hoy lo he visto hacer gestión de “hijo de”, no gestión política. Dice todo el tiempo “la provincia que soñó el Gringo”. Yo no sé cuál es ni dónde está escrito: ¿Cuál era el proyecto de provincia del “Gringo”?
También Zuñiga, que por ahora ha sido el primero en pretender salir a limitar las aspiraciones de Martín dijo que “en el 2019 en esta provincia no la va a ganar el Justicialismo, la va a perder Weretilneck, es él el que cometió los errores para que un partido provincial vaya a perder en 2019. No son las virtudes de los dirigentes del PJ las que nos posicionan, son los errores del gobernador”.
Y finalmente afirmó que “yo no sé si es Soria la persona indicada. Soria se instituye en un partido que maneja en un circuito muy corto. Creo que hay que ser más amplio, convocar a todo el congreso partidario en serio y dar el debate. No es cuestión de ir con éste o con aquel; llamá a una interna y punto”.
Tampoco, al menos hasta hoy, ha habido respuesta de Soria a la posición que transparentó Ovidio Zúñiga, por lo que se entiende que el roquense seguirá con la misma estrategia que mantiene desde el año pasado que es no contestar, ni atacar, ni nada.
Ahora llega el 1 de marzo que es la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, tribuna que el intendente habitualmente usó, al igual que su padre, para despotricar contra el gobierno provincial y marcar la diferencia de gestiones. Veremos si puede mantenerse un tiempo mas sin dar batalla verbal.
Soria en un reportaje que le hizo el diario La Nación cuando se cumplía un año del fallecimiento de su padre dijo que “hay una provincia que quedó huérfana de un proyecto político. Después de diez meses de gobierno provincial se evidencia la ausencia del líder, la falta de un liderazgo”.
De allí en más el enfrentamiento con el actual gobernador se fue profundizando y por aquellas épocas apeló a la genética paternal para hablar de quien había “usurpado” el poder.
“Traidor”, inútil, travestido político, impresentable, atorrante, son algunas de las palabras que le dedicó durante varios años a Weretilneck cuando le ponían un micrófono delante.
Hoy lo ignora, seguramente como decíamos el sábado pasado lo hace estratégicamente, entendiendo que la imagen del gobierno y por ende del gobernador o viceversa, ha caído por “méritos” propios.
El roquense está convencido que después de lo vivido, política y electoralmente en el 2017, se va cumpliendo la misma epopeya que en el 2011 llevó a su padre a ocupar la oficina de la esquina de Laprida y Belgrano en Viedma.
Uno de sus mayores logros ha sido mantener cohesionado al partido y al Frente para la Victoria, tarea no menor.
Luego en dos fiestas de la Manzana sucesivas, la anterior y esta mostró capacidad dirigencial. El año pasado lo trajo a Sergio Massa, desactivó el Frente Renovador en Río Negro, unificó el FPV y consolidó un triunfo en las PASO y en octubre con su hermana María Emilia encabezando la fórmula.
Este año se mostró sonriente con la senadora Magdalena Odarda y a juzgar por la reacción del gobernador al manifestar que los une el “odio”, la jugada no fue en vano.
Mientras en el gobierno tratan de fidelizar voluntades y aún no tienen candidato para el año que viene, Soria sigue ampliando el frente en el convencimiento que la disputa por el poder en la provincia será entre él y el candidato de una alianza de Juntos con Cambiemos que provocará una casi segura sangría de peronistas del partido del gobernador hacia el FpV.
Salvo lo de Zúñiga, no se avizora ningún cimbronazo interno que pueda torcerle el rumbo a esta altura del partido, a excepción de la aparición de Juan Manuel Pichetto en Viedma con intenciones de ser candidato a intendente para lo cual ha formado un nuevo partido, que no parece que vaya a traer mayores consecuencias y de última terminará siendo candidato por el FpV.
Una de las principales críticas que recibía Martín Soria de sus propios “compañeros” era el tono de su discurso. Ahora parece ser que algunos le pedirán mayor presencia fuera de Roca y que explicite su proyecto de provincia.
El primer paso ya lo dio.
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