-?
 
 
 
Columnistas
16/08/2026

Anticastrismo a la mexicana

Anticastrismo a la mexicana | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

El autor exalta la figura de Fidel Castro, su relevancia en México, “escenario esencial” en su trayectoria y lugar donde conoció al Che, y fustiga a sus detractores en el país azteca.

Oliverio Jitrik

Fidel habría cumplido 100 años el 13 de agosto, pero los años que lleva ausente siguen nutriendo su biografía. Es inútil insistir en la interminable exégesis que implica el más leve de los repasos de sus acciones y legados, cantidad de documentales y entrevistas lo testimonian con sobrada suficiencia. Amar a Fidel no es producto del menor “fanatismo”, como insisten los contrarrevolucionarios en calificar a la ponderación de personajes que se salen de la norma occidental y burguesa, sino de un mero sentido común convencional, casi matemático podría decirse, cuando se advierte la naturaleza de quienes lo han odiado -y siguen odiando- y hacen a Fidel aún mucho más grande.

México, como escenario esencial en la trayectoria de Fidel, no resulta excepcional en contener a un número importante de “anticastristas”, por denominar solamente a otra más de las reacciones emocionales de las derechas latinoamericanas, como única vía con la que cuentan para ubicarse en el espectro de la lucha de clases, siempre del lado del de los enemigos del pueblo. Veamos…

Hace algunos años, las autoridades de México -ciudad capital-, D.F pues, instalaron una escultura metálica en la Colonia Tabacalera, barrio en donde se conocieron Fidel y Ernesto, una noche de 1955. Es un banco de plaza, en el que están sentados dichos personajes con un “look” post 1960 y no el de los jovencitos del 55 que comenzarían excursiones a hacer prácticas de tiro en Texcoco o a ascensos al Popocatépetl, que resultaban provocaciones al asma de Ernesto, en esa época en la guardia del Dr. Salazar Mallén en el Hospital General. Es una representación atemporal, como la que consistiría en mostrar a Lennon y McCartney conociéndose en Liverpool en el 58, pero con las fisonomías y vestimentas à la Saville Row en 1969. En cualquier caso, ninguna de estas consideraciones hizo mella en la jefa delegacional de turno, la panista(PAN: Partido Acción Nacional, parte de la coalición opositora a MORENA) A. de la Vega, quien ordenó su extracción y -al menos-su declarada salvaguarda en “lugar secreto”, pero intuyendo que con eso no se jode evitó la fundición de las piezas, lo que sería motivo de enconos aún mayores. Hay que reconocer entonces que esto marca una diferencia importante entre la derecha mexicana y la que anda sacando pecho en la Argentina de Milei, que no habría dudado en cambiar la fase de los metales a líquida.

A menudo, los funcionarios de turno no comprenden demasiado los límites físicos en una obra de arte y consideraron que, para removerla, había que únicamente despegar al Che y a Fidel del banco que dejaron bien plantado al suelo, con los picos del despegue por demás.

En México, el único anticastrismo que tiene alguna relevancia es aquél emanado de algunos opinólogos, periodistas o escritores que, desde una pretendida pureza llenan sus escritos con los consabidos “dictadura castrista” y de ahí para arriba. Se fingen apartidistas, pero le hacen el juego a esa derecha orgánica opositora (el huevo revuelto constituido por el PRI-PAN-PRD: “PRIANPRD”), que está demasiado nerviosa con el gobierno actual que es, si acaso, la expresión de una voluntad socialdemócrata y distributiva. Estos intelectuales se nuclean, esencialmente, en el diario Reforma y en las revistas Nexos y Letras Libres. Esta última publicación es uno de los residuos de la revista Vuelta, dirigida por Octavio Paz, y que era un manual de anticomunismo con buena prosa. Paz tuvo muchos “hijitos”, que continuaron la línea en Letras Libres, una verdadera colección ya no de anticomunismo sino una adhesión absoluta al corpus sagrado del establishment atlantista, que podría sintetizarse en el ucranismo a la europea, el Sanchismo entre los más “progres” (que incluye un repudio -fingido- a Trump y su séquito rubista) y afectaciones sentidas a todo “régimen” que no esté alineado con Bruselas.

El gerente de la Coca Cola en León y devenido Presidente de México, Vicente Foz, se hizo histórico gracias a Fidel: el “comes y te vas” dicho al Comandante quedará para siempre en la liturgia de la liturgia de esta nuestra región tan castigada y pisoteada. Fidel comió, se fué, y será millones.

29/07/2016

Sitios Sugeridos


Va con firma
| 2016 | Todos los derechos reservados

Director: Héctor Mauriño  |  

Neuquén, Argentina |Propiedad Intelectual: En trámite

[email protected]