-?
 
 
 
Columnistas
23/11/2025

Nuestra pobreza

Nuestra pobreza | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

“Nos preguntamos cómo puede bajar la pobreza cuando aumenta la desocupación, cuando la mirada cotidiana tropieza cada vez más frecuentemente con gente durmiendo en la calle”.

Osvaldo Pellin

[email protected]

La pobreza, como algo atroz, dejó de impresionar, en este tiempo, a fuerza de su invulnerabilidad.

Hemos sabido tener porcentajes de pobreza del 5%, por eso nos asombramos cuando nos dicen que la mitad de la población argentina es pobre.

Por la pobreza ya no se milita por amor a la gente que la padece. Ya no se organizan formaciones especiales para cambiar la sociedad y erradicarla. Quedan restos aislados de luchadores como el padre Paco y algunos otros, pero la pobreza ya no conmueve y lo peor, hoy no es objetivo político de los gobiernos de derecha, paliar la situación socioeconómica de vastos sectores de la población. Se podrán ver familias enteras pernoctando en la calle, niños y viejos pero son tantos y cada vez más, que ya no impresionan, ya no generan la rebeldía política de cuando se luchaba para que Perón volviera de su exilio y se observaba una realidad donde la pobreza ya existía y motivaba a cambiar las cosas por su espectáculo inadmisible, propiciando la vuelta del General para remediarla.

Hoy la pobreza es una realidad que es forzosamente tolerable y que puede omitirse, saltearse para no mirarla. Es además una realidad que algunos fanáticos pretenden erradicar con la violencia, ocultándola, propiciando su migración hacia el conurbano persiguiéndola, sacándola de la vista de las calles de Buenos Aires. Pero es una persecución inútil porque la pobreza se sigue reproduciendo.

En síntesis nos hemos acostumbrado a vivir con la pobreza, a compartir su tristeza y su impotencia, que son su rostro humano.

Los indicadores no son suficientemente precisos para medirla adecuadamente, es tan significativo su crecimiento que abordarla con un indicador solo sirve para aumentar su encubrimiento. Como cuando se afirma que con la acción de este gobierno anarcocapitalista han bajado sus cocientes.

Nos preguntamos cómo puede bajar la pobreza cuando aumenta la desocupación, cuando la mirada cotidiana tropieza cada vez más frecuentemente con seres humanos durmiendo en la calle, cuando las medidas de gobierno se empeñan en incrementarla al punto de parecer objetivamente que lo único que justifica su gestión pasa por generar más pobres al convertir al país en uno de los más caros del mundo en especial en lo que respecta a los alimentos y el valor de los alquileres.

Puede que seamos aún el granero del mundo, si excluimos la Argentina. Asumir nuestra latinoamericanización es decir que nos asumimos como pobres, pero nadie cree en ello. Siempre nos enseñaron que vivíamos en un país, si no rico, con vastos recursos y que con ellos podríamos alimentar a 400 millones de habitantes.

El acostumbramiento a la pobreza nos ha desensibilizado de la pesadumbre que provoca su profusión y seguirá creciendo en cuanto las políticas públicas tiendan a la reprimarización de nuestra economía, en cuanto se insista en una brutal transferencia de recursos de los más pobres a los más ricos, en cuanto se sigan cerrando PYMES, en cuanto se abandone la formación de nuestro recurso humano y se exporten sin valor agregado los recursos naturales y se siga con el lamentable proceso de desindustrialización del país.

Los argentinos nos resistimos a retroceder en nuestros derechos que son el emblema de un progreso posible que debería abarcar a los habitantes del país sin discriminación alguna.

No obstante seremos pobres por mucho tiempo por este camino mileista que se ha tomado y aunque pretendan negarlo nuestros recursos naturales , todos los climas que nos colman de norte a sur y de este a oeste y la calidad de nuestro recurso humano, hábil para destacarse en cualquier medio industrial del planeta.

Todas esas virtudes están en venta o van en vías de ser negadas o mancilladas.

Es inútil, sin amor a la patria y con tanto saqueo, todo lo que puede esperarse es destrucción, por desprecio de lo que somos o tenemos.

29/07/2016

Sitios Sugeridos


Va con firma
| 2016 | Todos los derechos reservados

Director: Héctor Mauriño  |  

Neuquén, Argentina |Propiedad Intelectual: En trámite

[email protected]