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Entrevistas
09/11/2025

Fernando Schpoliansky

“A diferencia de Neuquén, Milei pasa la motosierra y hace desastres”

“A diferencia de Neuquén, Milei pasa la motosierra y hace desastres” | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

El hombre que maneja las finanzas de la municipalidad de Neuquén dijo que la ciudad destinará el 45% del presupuesto a obra pública. Sostuvo que la baja de tasas es posible cuando “se tiene un Estado ordenado”, al contrario del presidente que “tiene un Estado endeudado”.

Marcelo Castro

El secretario de finanzas de la municipalidad de Neuquén, Fernando Schpoliansky, explicó cómo es la composición del presupuesto para el 2026 que asciende a los 557 mil millones de pesos y por qué se puede destinar el 45 por ciento a obra pública sin recurrir a endeudamientos.

Puso el acento en que en diciembre de 2023 se cortaron de cuajo los envíos de fondos de Nación, lo que dejó a medio camino tres obras que se terminaron con dinero local.

A contramano de Javier Milei –aunque también de la gestión de Rolando Figueroa-, la ciudad de Neuquén dispuso una rebaja del 50 por ciento en las tasas retributivas. “Las políticas de relajación fiscal, como la baja de impuestos, se permiten cuando se tiene un Estado ordenado, si no, no se podría hacer. Por eso, el Estado nacional ha dicho que iba a bajar los impuestos pero nunca lo hace. Milei asumió diciendo que iba a bajar los impuestos y nunca lo hace porque tiene un Estado endeudado y que gasta más de lo que tiene que gastar”.

Va Con Firma también lo consultó sobre su libro “Economía Paso a Paso” que presentó en la Feria del Libro de septiembre pasado. “No es un libro para la academia; es para que se lea y se comente en un café o en una reunión de amigos o familia un fin de semana”, destacó.

-El municipio acaba de presentar el Presupuesto para el 2026 por 557 mil millones de pesos. ¿Cuál es su composición y cuál su filosofía política?

-La ciudad de Neuquén tiene una característica que la diferencia de otros municipios de la Argentina: tiene una muy baja incidencia de los gastos corrientes en el total del presupuesto, y tiene una muy alta incidencia de fondos destinados a obras pública e infraestructura. Los fondos destinados a la inversión salarial anual son del 25 por ciento del total. Eso no existe en la Argentina. Los municipios, en promedio, están entre un 40 y un 50 por ciento, los mejores administrados. En la provincia de Neuquén tenemos municipios que están en el 90 por ciento de inversión salarial. Y tiene destinado a obra pública un 45 por ciento. Esas partidas están invertidas: tiene muy poco gasto corriente y mucha obra pública. Esa es una impronta fuertísima. Este presupuesto tiene ese esquema: 25 por ciento a salarios, 45 a obra pública y el resto son servicios, básicamente el de recolección de residuos, transporte público y otros que presta el municipio. El hecho de tener 45 por ciento destinado a obra pública, permite tener un plan histórico en la ciudad que es el que estamos viendo: un plan en toda la ciudad con 3500 cuadras de asfalto, la avenida Mosconi que va a ser la gran obra de la ciudad porque implica bajar el nivel de la multitrocha y dejar cuatro carriles de ida y cuatro de vuelta y evitar la inundación del Bajo, porque debajo lleva un pluvial gigante. Y en términos comerciales permite la ampliación del sector comercial que actualmente, por una cuestión geográfica, el sector comercial llega hasta la avenida Mosconi. Es una gran obra que se va a hacer con presupuesto propio el año que viene. ¿De dónde provienen los fondos? Básicamente de recursos propios, que esa es otra de las cuestiones salientes, porque el 45 por ciento de los 557 mil millones de pesos, son propios, tasas y contribuciones locales –retributivos, tasas, patente, publicidad y propaganda, cementerio-. No se depende ni de la coparticipación de impuestos ni de regalías. La mayoría de los municipios espera la coparticipación de impuestos para pagar sueldos o hacer obras. Neuquén no. Y se suma a que Nación no hace nada…

-A eso iba, porque hacer un presupuesto de estas características en un contexto de recesión y donde el Estado nacional se ha retirado de todo lo que son inversiones y aportes a las provincias y a los municipios…

-Desde diciembre de 20223 en que asume el gobierno Javier Milei, todos los fondos que estaban destinados a provincias y a municipios fueron cortados, tanto para obra pública como para el transporte público de pasajeros. En el caso de Neuquén había tres obras que estaban presupuestadas con fondos nacionales, que ya estaban en proceso de ejecución, y los fondos dejaron de venir. El intendente Mariano Gaido tomó la decisión de darles continuidad a esas obras con fondos propios: que son la avenida Los Paraísos, la ampliación del Paseo Costero en el club Independiente y la regularización del asentamiento La Familia.

-¿Cómo se logró esa reversión en cuanto a la partida destinada a salarios, ya que en gestiones anteriores era muy superior?

-No era mucho, pero sí era mayor que actualmente. Porque no se incorporaron nuevos trabajadores en la planta. Se mantuvieron 3.263 entre la planta política, contratada y permanente, entonces de esa manera se puede lograr que esa incidencia sea cada vez menor. Lo que se produce son altas por bajas; si alguien se va porque se jubila o renuncia, se puede crear un alta. Pero ha sido muy riguroso Gaido en no permitir el ingreso de nuevo personal en el municipio. Eso ha sido determinante para mantener el gasto corriente acotado y destinar la mayor parte del presupuesto a la obra pública y a la infraestructura, porque Neuquén crece significativamente. Una ciudad que avanza, en la que se radican 20 familias por día, hay que ir detrás con la infraestructura. Otro acierto han sido los loteos con servicios. Esa política a través del Instituto Municipal de Urbanismo y Hábitat permitió que no haya tomas de tierras en los últimos 5 años, ni públicas ni privadas. Siempre, históricamente, había tomas y después venía la urbanización. Regularizar un lote después de tomado cuesta 6 veces más que hacer un loteo con servicios de entrada, y eso es lo que se ha hecho en los últimos seis años, ya que se han entregado casi 6 mil lotes. Eso es muy buena política porque impide que haya tomas, permite planificar la mancha urbana y el Instituto tiene una cobrabilidad del 90 por ciento de los lotes entregados. Eso permite reinvertir dentro del propio Instituto para seguir adelante.

-¿La provincia hace algún aporte para este tipo de políticas u obras públicas?

-Este año sí, ha hecho algunos aportes. La calle Crouzeilles se ha hecho con fondos municipales y provinciales, 50 y 50. Y algunas regularizaciones de asentamientos en tierras provinciales también se están haciendo en forma conjunta. Este año sí, después no hay ningún otro aporte de ninguna naturaleza.

-¿Qué previsión salarial hay para el año próximo en cuanto a recomposición?

-Nosotros tenemos un acuerdo por IPC trimestral hace tres años y, este año, por encima de ese ajuste trimestral por IPC, se pagó en octubre un 2 por ciento y en noviembre un 3 por ciento más, que sería la recomposición pura por sobre el IPC. Entiendo que ese acuerdo llega hasta marzo del 2026, porque son anuales, y entiendo que ese esquema se va a repetir en el 2026.

-¿Cómo encuadra dentro del presupuesto una baja en las tasas municipales como la que se opera este año? ¿No se afecta la previsión presupuestaria?

-El municipio de Neuquén tiene una situación superavitaria todos los meses. Es decir tiene un superávit corriente que es la diferencia entre los ingresos corrientes y el gasto corriente –que son salarios, servicios o bienes-. La diferencia entre ingresos y egresos para el año que viene va a ser del 42 por ciento; ese va a ser el superávit corriente. Ese dinero se destina a infraestructura y obra pública, por eso se mantienen con recursos propios y sin endeudamiento. El municipio de Neuquén tiene endeudamiento cero, y eso es muy importante y un dato saliente respecto de otros municipios. Entonces las políticas de relajación fiscal, como la baja de impuestos, se permiten cuando se tiene un Estado ordenado, si no, no se podría hacer. Por eso, el Estado nacional ha dicho que iba a bajar los impuestos pero nunca lo hace. Milei asumió diciendo que iba a bajar los impuestos y nunca lo hace porque tiene un Estado endeudado y que gasta más de lo que tiene que gastar. Acá no. Las políticas de relajación fiscal como la disminución del 50 por ciento en los retributivos con el botón de descuento se implementó, tiene que ver con una política de disminución de la presión tributaria: retributivos a las familias -50 por ciento-, a comercios -40 por ciento-, a empresas –el 30 por ciento-, y jubilados y pensionados y personas con discapacidad en el 100 por ciento. En licencia comercial, que es el pulmón económico de la ciudad quitamos dos tasas: contribución Plan Forestal y Habitacional y Residuos Comerciales. Las quitamos y volvemos al esquema anterior que era sólo de licencia comercial. Son medidas que contribuyen al desarrollo económico de la ciudad, porque se le va a cobrar menos a los comerciantes, industrias o empresas, y se le cobra menos a las familias neuquinas con este descuento en los retributivos porque la situación económica es compleja. Como hay posibilidades de hacerlo porque está ordenada la administración, es una decisión política que tomó el intendente.

-La gestión de Mariano Gaido ¿supedita las decisiones políticas a lo económico o al revés?

-Yo creo que la política y la economía van de la mano. Acá le atribuyo 50 y 50 a las decisiones. Gaido toma una decisión política –lo sé por estos seis años en que lo acompaño- pero sabiendo el costo fiscal que va a tener. Es decir que no va a tomar ninguna decisión política si afecta el equilibrio de las cuentas públicas. Por ejemplo, Neuquén tiene un sistema de transporte que es sustancialmente mejor que el que tenía. Él tomó la decisión de mejorarlo sabiendo el costo que iba a tener; sabía que no se iban a afectar las cuentas públicas. El servicio de recolección de residuos, que se licitó hace poco, lo mismo. Es el más moderno del país, pero sabe cuánto cuesta y que lo puede pagar. Aún con estos descuentos.

-¿Suena algo extraño bajar impuestos y seguir manteniendo el nivel de obra pública, en un contexto de recesión en todo el país?

-Y también pagar los sueldos el último día hábil del mes. Eso se lo atribuyo a la buena administración. Ningún Estado podría tomar una decisión similar. Por eso Nación, por más que declame que va a bajar impuestos, no lo hace porque no puede, excepto llevar adelante un ajuste brutal como el que está haciendo Milei que afecta al Garrahan, a las universidades, a los jubilados, al sistema científico tecnológico; pasa la motosierra y hace desastres. Neuquén no hace eso. Me parece que bajar impuestos contribuye con la actividad económica de la ciudad, se ayuda a las familias neuquinas y se sigue con el ritmo de obras y pagar los salarios el último día hábil del mes, no hay endeudamiento, es porque hay una buena administración. Si no, sería imposible.

-La provincia acaba de solicitar a la Legislatura que se le autorice un endeudamiento por 300 millones de dólares. ¿El municipio piensa en una solicitud similar?

-El municipio está autorizado a endeudarse, desde la asunción de Mariano Gaido, en 75 millones de dólares, pero nunca jamás se solicitó un peso. No fue necesario porque la recaudación tributaria del municipio tiene un índice de cobrabilidad del 80 por ciento, es muy buen nivel. Eso nos permite contar con recursos propios. Para las obras de envergadura se podría pensar en un endeudamiento y no está mal, no es una mala decisión tomar un crédito a una tasa razonable –del 3 ó 4 por ciento anual-. El municipio, si bien tiene autorizados los 75 millones de dólares nunca uso un peso porque no lo necesitó. Además porque el mercado no está para salir a pedirle ese dinero. Para tomar un crédito como el que va a tomar la Provincia, se necesita la autorización de Nación, o sea un trámite burocrático.

-Hace muy poco publicaste un libro sobre cómo entender la economía. ¿De qué se trata y cómo se gestó?

-El libro de llama Economía Paso a Paso, es de divulgación de temas económicos. No es para la academia, no tiene gráficos, fórmulas ni funciones matemáticas. Está escrito con palabras sencillas, de fácil lectura con párrafos cortos. Tiene una primer parte que son los principios de Economía, donde hablo de las escuelas de Economía, desde los clásicos de Adam Smith hasta la escuela Austríaca que está tan de moda con Milei; conceptos de qué es la inflación, qué el déficit fiscal, qué función tiene el Banco Central o qué son los impuestos. Es decir, una cuestión general de la economía. Y una segunda parte que es de economía Argentina, que hago un raconto rápido de la historia económica del país. Qué fuimos, qué somos y lo que, a mi criterio, podemos ser con el potencial que tenemos. La Argentina tiene diversidad geográfica, climática, hidrocarburos en el sur, litio en el norte, el mar con la pesca, minerales, turismo. Es decir condiciones muy favorables respecto de otros países del mundo, pero por alguna razón no estamos bien. Hago ese desarrollo y opino de lo que podríamos ser si nos pusiéramos de acuerdo en 10 o 12 políticas públicas de Estado que no se modifiquen independientemente de quien gobierne para lograr estabilidad en el tiempo. En cuanto al tiempo que me llevó, yo escribo desde hace muchos años para clases en la Universidad, para entrevistas periodísticas o columnas, o charlas en distintas organizaciones sociales que asesoro. Siempre pensé en compilar todo ese material y hacer un libro. Al principio cito una frase de Raúl Scalabrini Ortiz, que la reversioné, y que es que cuando escuchamos hablar a alguien de economía y no le entendemos es porque algún perro nos quiere meter. Siempre traté de explicar las cosas lo más sencillamente posible. Por cuestiones de trabajo, o la familia, fui postergando la escritura del libro hasta que en agosto del año pasado tomé contacto con la editorial Galerna, a través de una persona que me escuchó en un medio, y me dijeron que buscaban a alguien que escriba un libro así de sencillo. Les mandé mis escritos y a los pocos días me contacta una redactora que se ofreció para hacerle algunas correcciones. Me devolvió ese material, con buena redacción y correcciones gramaticales. A partir de allí tuvimos un intercambio de opiniones y sugerencias durante un año. El aporte de nuevos temas que me propusieron fue enriqueciendo el texto hasta que quedó con el formato final del que presenté en la Feria del Libro en septiembre, en un ámbito que para mí fue novedoso. Quienes lo han leído me han hecho muy buenas devoluciones. Al final agrego una frase que dice “entender de economía, sobre todo en nuestro país, es un derecho, no un privilegio”. Es un libro de divulgación para la charla de café o de los fines de semana entre amigos o en familia.

29/07/2016

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