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Este afiche fue distribuido durante la movilización por el 8 de marzo, día internacional de las mujeres, en Neuquén capital. También se difundió por las redes digitales a personas residentes en la Patagonia y en otras provincias del país. Además, se discutirá con estudiantes de escuelas secundarias y de institutos de formación docente de la región, con la coordinación de docentes de áreas de lengua y literatura.
La selección se realizó a partir de una convocatoria común a poetas patagónicas, varias de ellas bilingües mapuzungun-castellano, que conforman una tendencia importante y consolidada en la poesía que actualmente se produce en estas provincias y en el sur chileno.
La propuesta sugería la necesidad de fijar posición desde la poesía frente a los atropellos y desprecios con que las actuales autoridades nacionales (y en muchos casos municipales, provinciales y de los ambientes judicial y legislativo) despliegan sus políticas y acciones en la sociedad argentina, como si fuera una corriente de pensamiento mundial con la que no se puede confrontar. En cambio, estas mujeres confrontan, expresan su disconformidad, mantienen los comportamientos solidarios y reivindican los principios de justicia social, libertad en serio para todos y todas y soberanía territorial de nuestro país.
Participaron de este afiche Macky Corbalán, Viviana Ayilef, Rosalía Barra, Liliana Campazzo, Liliana Ancalao, Ayelén Penchulef, Marisa Godoy, Anahí Mariluán, Silvia Mellado, Vanesa Gallardo Llancaqueo, Romina Olivero, Carina Rita Medina, Ailín Ñancucheo y Andrea Testarmata.
La convocatoria y selección estuvo a cargo de la cebolla de vidrio ediciones, en Neuquén capital. A continuación, la selección que se imprimió y distribuyó en calles, escuelas, librerías, bibliotecas y otros espacios públicos:
Nô
Los hombres representan
todos los papeles, aunque los textos
cambien, y traten sobre guerreros,
mujeres, locos o demonios. Y cambien
los cortinados. Y las exigencias
musicales.
Todos los papeles.
Y ésta es apenas
una anécdota sobre
teatro japonés.
Macky Corbalán, en El acuerdo
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las de su misma clase la culparon
cuando ahogó al recién nacido en la letrina
y es que donde nacimos
nunca hubo un mísero azulejo art nouveau
por eso tampoco tenemos caché para matar niños
pero fijesé que lo mismo nos ordeñan nos miden los fluidos
es por eso del líquido que nos leen
y siempre hay
un flujo una agüita
una sangre devenida en combustible invisible
para una sociedad ajena
al mundo que habitamos
Silvia Mellado, Zapala-Neuquén, de Pantano seco
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Tendal
Colgar las malas noticias
colgar la angustia
colgar el gris
hasta que seque
colgar la impaciencia
colgar el lado oscuro
hasta que no caiga una gota
Romina Olivero, Neuquén, de Creer o reventar
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Alicia
Alicia,
pendeja emcolada
Sin nada que hacer,
sin sueños futuros.
Caes y caes
sin parar
detrás de un gil,
un inconciente del tiempo.
Te enamora un demente.
La escuela para nada te sirvió.
Cantas fórmulas hechas
imitas moditos y moditas pelotudas
para nenas que no piensan.
Caes.
Caes, pobre,
en las garras de forros
que gobiernan el mundo a su antojo,
caprichosos administran insensatas leyes
basadas en ninguna justicia justa.
Presa del “bebeme” del “comeme”
piba alicia
encontrás en la falopa la clave del juego
la regla del perverso.
¿Cómo rajarte nena
afuera de la madriguera?
¿Alegoría?
¡Mis bolas!
Vos decís que es abajo
Flasheá piba alicia nomás,
Wonderland es acá.
Y no hay estrellita que te saque.
Carina Rita Medina, Neuquén en No andarse con chiquitas
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Deseo
Tiene cincuenta y tantos
quiere aprender a leer
sentarse en el patio de su casa con un libro
en la mano
y cuando pase él
-que ya no es su marido -
vea que sí pudo
que nunca es tarde
Y que ni un poquito le creyó eso de
inútil
Marisa Godoy, San Martín de los Andes, de El pez en la ventana
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Acá yo viví entre mujeres. Acá las mujeres pudimos hacer, siempre en cada lucha somos las mujeres que estamos al frente, el hombre debería ser porque es más fuerte, pero será porque son tímidos o las mujeres tenemos más defensa. Pero siempre estamos las mujeres en las recuperaciones, organizaciones, somos las mujeres que punteamos primero. Eso lo noto así, y el hombre como que va detrás. Pero después dentro de cada familia donde hay pareja entre hombre y mujer en ese sentido no puedo hablar porque no sé cómo decirlo porque no estoy adentro.
Rosalía Barra, Villa Pehuenia, Neuquén, en Mari Mari Iñce Rosalía Barra pigen tañi lof Puel. Conversaciones con MFM
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Ellos no saben mirar
sacar consejos del entorno: un ave que canta así,
un vientito que se mueve suelto
los animales, el lewfü
no saben establecer un acuerdo en cierta luna
no saben pedir
que los sueños instruyan sus pasos
porque no saben soñar
porque no saben de pedidos
y porque ninguna luna los escucharía.
Porque la luna soy yo
mis hermanas
las hermanas de tantas hermanas que supieron ver
en la noche
cómo tenía que ser
el regreso.
Porque a nosotras siempre
en cada oscuro
nos guía la luz.
Viviana Ayilef, Trelew, Chubut (inédito)
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IV
Anoche soñé un poema.
Estaba rodeada de hermanas y les decía:
¿Qué pasaría si un día de estos, pu mapuche renunciáramos a nuestros trabajos y nos fuéramos a vivir al campo?
Dejamos las oficinas y de limpiar casas,
de criar hijes ajenos, de dar clases,
de cambiar cubiertas, de arreglar los techos,
los autos, de conducir los taxis y los camiones,
de poner inyecciones. De escribir poesías.
¡Gran operativo retorno!
¡Repoblamiento del Wallmapu!
¡El éxodo se terminó pu lamgen! ¡El éxodo se terminó!
La gran diáspora de los 200 años de la patria llega a sus últimos días.
¿Qué hará ahora la furia del capital?
Hordas mapuche, indios sin linaje poblando Puel Mapu,
sembrando sus alimentos,
siendo familias, aprendiendo mapuzugvn.
Levantando newen en gijatun
Todos los pueblos vuelven a sus territorios,
en colectivos y autos compartidos.
Soñé también que luego del poema me perseguía la policía, el poder judicial y los militares.
¿Cuánto daño puede hacer un poema?
¿Cuánta revolución?
¿Será que es posible iniciar un movimiento solo con palabras?
Ayelén Penchulef, Neuquén, de Kvxaltuam (2023)
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küyen amuimi/luna que te vas
chem rupay tüye zomo mew
eimi ülpufi trem longko
feichi trenimi ngillanche reke
ifue küyen
chem rupay tüye reyülzomo mew
yafükünukenge üngümn mew
zumiñpülku mew
ñi liwen focholey
tüye zomo
fücharupalichi mew
nülalechi lewfü moyol püñeñ mew
fün ñi korü ñipüzküley
entu küyen
fewla mi liwen
ngellu üpülngey
umautukekawelo ñi furi mew
Fitatimen mew
ka chem iñche mew
feichi rünganentun ñi füzo
arkenko
entutakun ñi namun
rangiñ pu alamo
küyen amuimi ñochi
aftükuen
defe mew
luna que te vas / küyen amuimi
y qué de aquella mujer
a la que enjuagabas el cabello
cuando llegabas puntual
como una esclava
luna de la avidez
qué
de aquella mujer del entreviero
y los ojos endurecidos de la espera
en vino tinto su luz
arremojada
y de esa mujer
grosor de leche
ríos de sí abiertos a las crías
su jugo de naranja pegoteado
luna en retiro
ahora tu luz
apenas un contorno
en el lomo
de los caballos que duermen en Fitatimen
y qué de mí
a la hora de desenterrar mi ombligo
marea baja
descubriendo mis pies
entre los álamos
luna
que te vas quedito
dejándome
endeudada
Liliana Ancalao, Comodoro Rivadavia, Chubut, de Rokiñ, provisiones para el viaje
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Este año no vinieron los cauquenes
en invierno.
El campo está gris
áspero y reseco
ni siquiera llegaron las golondrinas
todavía.
La sequía ha dejado el río flaco
más oscuro que otros años.
Vi el primer fuego
de la temporada
hoy al mediodía
sobre la ruta Uno
cuando volvía a casa.
Tampoco nadie dice nada
de que hoy a caballo y con balas
entró la policía
a la comunidad de Quenquentreu.
Ni el satélite
ni la tele dicen nada.
Habrá fuego en las palabras.
**
Pájaro
Barrer la lluvia
ahora.
Chispazo de pájaro
en los ojos de esa mujer
que guía unos chivos.
Se cruzan sus ojos con los míos
esos que apoltronados
no se animan a meterse entre su piño
mis ojos viajan cómodos
junto a mi cabeza
dentro del auto.
Hay mujeres vivas
todavía.
Ellas saben esperar
caminan sobre la huella de una magia.
Llevan en sus bolsas otras plantas
otras piedras
otras plumas
no tienen ni una gota
de miedo
saben los nombres de los pájaros
los nombran
dicen en susurros
rayadito
chucau
loica
monjita
Estos ojos míos
cómodos
esta lengua mía
corta
estas manos mías
quietas
dicen
Pájaro.
Liliana Campazzo, El Cóndor, Río Negro, (inéditos)
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Ülkantuayaiñ | Cantaremos
Que vuelva el agua
que nieve lo que el bosque merece
que se corte el fuego
que deje de volar ceniza de los cauces bajos
que el viento vague solo
y recuerde
los azules cantos que somos.
Anahí Rayen Mariluan, Neuquén y San Carlos de Bariloche, Río Negro, de Flor Amiga de diez guanacos. .
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¿cómo cultivar la amistad
con los pájaros,
con el bosque,
con el río
con el lago?
müley taiñ ekuafiel
feypi ñi pu che
hay que respetarlas
dicen
Geñ ko küshe- agua anciana
Geñ ko fücha- agua anciano
Geñ ko üllcha zomo- agua muchachita
Geñ ko weche wentxu- agua muchachito
fürenemuiñ
permanezcan aquí
entonces
agua
no es mercancía
Vanesa Gallardo Llancaqueo, San Carlos de Bariloche, Río Negro (inédito)
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Animales
Era una oveja de fuego
pero le decían cordero rojo
era un gato enjaulado
pero le decían peligroso
era una yegua hermosa
pero le decían soberbia.
Andrea Testarmata, Río Colorado, La Pampa, de Intemperie
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Volver y volar
Quiero volar en un pasto profundo,
donde pueda encontrar el origen de mi ser.
Donde la savia terrenal guie mis pasos
hasta la tierra que vio nacer a mis ancestros.
En tierra mapuce nacer,
en tierra mapuce crecer,
en tierra mapuce morir...
hacerme tierra y volver a vivir, no solo por mí.
Por mis abuelos que me enseñaron la semilla de mi ser,
por mis padres que pelearon para volver a pensar en lengua de tierra,
por mis hijos y mis nietos que encontrarán libres su propio camino.
Ailín Mawvn Ñancucheo, Neuquén, de Cantos del alba
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