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Argentina
12/04/2026

Glaciares, crisis climática y modelo de país

“Este tipo de regresividad ambiental es un tiro en el pie”

“Este tipo de regresividad ambiental es un tiro en el pie” | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

La reforma de la ley de Glaciares expone la destrucción de los ecosistemas y la devastación ambiental. “El beneficio es para un sector muy pequeño: legisladores lobistas, secretarios de minería lobistas, gobernadores lobistas. Pero el impacto sobre el agua, la salud y el suelo lo sufren las comunidades”, dijo Pilar Bueno, investigadora del Conicet.

Daniel Giarone

Con remanidas promesas de inversiones millonarias y derrame de beneficios económicos, el gobierno nacional logró aprobar la reforma a la ley de Glaciares, aunque los votos conseguidos en Congreso no alcanzaron para acallar las protestas en calles (que se saldó con represión en Mendoza y la ciudad de Buenos Aires) y presentaciones judiciales de la provincia de La Pampa y de organizaciones sociales.

En la madrugada del jueves la Cámara de Diputados aprobó la reforma de la ley de Glaciares con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, una mayoría conformada con legisladores del oficialismo, de los bloques aliados y de las llamadas “provincias mineras”.

La ley de Glaciares, sancionada en 2010, garantizaba la protección total sobre el ambiente glaciar y periglacial por considerarlo reserva estratégica de recursos hídricos y proveedor de agua para las cuencas hidrográficas. En ese marco, el Instituto de Nivología y Glaciología (Ianigla) inventarió alrededor de 17.000 cuerpos de hielo a lo largo de la Cordillera de los Andes y las islas del Atlántico Sur.

Poco después de aprobada la reforma, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, presentó un recurso de amparo para frenar su aplicación y una medida cautelar para suspender sus efectos, por considerar que pude provocar “daños ambientales graves e irreversibles”.

Al mismo tiempo, un conjunto de organizaciones sociales (FARN, Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y Greenpeace) anunciaron una demanda judicial contra la reforma y convocaron a realizar “la demanda colectiva más grande la historia”, para la que ya aseguran contar con más de 300 mil firmas.

“Cuando vos acelerás los efectos del cambio climático, porque las políticas climáticas no son lo que deberían ser, y a eso le agregás que te llevás puesta la infraestructura de soporte y los servicios ecosistémicos, te quedás sin nada. Es como estar desnudo en medio del invierno”, advierte en diálogo con Va Con Firma Pilar Bueno, investigadora del Conicet y co-directora del Centro de Estudios en Políticas Ambientales de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario.

Además, subraya que “en el tema hídrico no se trata exclusivamente de la zona cordillerana” y ejemplifica con “los eventos extremos que vemos en nuestras ciudades, pero también en la ruralidad, con incremento de las sequías, de las temperaturas y de las olas de calor, como también de la reducción de precipitaciones en la cordillera, que ya previamente tenía condiciones de sequía y desertificación”.

Pilar Bueno, que fue negociadora de cambio climático por Argentina y Uruguay en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático por más de 15 años y secretaria de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación de la Nación, es en la actualidad directora ejecutiva de la Fundación Argentina 1.5.

Los glaciares, por qué

-¿Por qué es importante proteger los glaciares? ¿Cómo afectan la vida cotidiana, aún la de quienes viven a varios cientos de kilómetros de distancia de ellos?

- Los glaciares son una infraestructura natural clave en este contexto de crisis climática y de crisis de biodiversidad. Sabemos que hay un conjunto de cambios observados, particularmente en las zonas más afectadas por las actividades mineras. Aunque, en el tema hídrico, no se trata exclusivamente de la zona cordillerana. En un contexto con eventos extremos, como vemos en nuestras ciudades, en la ruralidad, con un incremento de la sequía en zonas de déficit hídrico, de aumento de temperatura y olas de calor, sobre todo en las grandes urbes, de reducción de precipitaciones, en la zona cordillerana, que ya previamente tenían condiciones de sequía y de desertificación. También una afectación en los glaciares y su retroceso, como producto del cambio climático. Con el impacto que todo esto tiene sobre la biodiversidad y también sobre la producción de alimentos, especialmente para los pequeños productores.

-¿Todo esto fue minimizado durante el debate legislativo?

- Los glaciares juegan un rol sustantivo dentro de la protección de la seguridad hídrica. A diferencia de lo que dijeron algunos legisladores, los glaciares no son rocas congeladas a 4.000 metros de altura. Son reservorios hídricos y sus servicios ecosistémicos son clave para la gestión de los riesgos climáticos en contexto de urgencia. Pensar los glaciares como un obstáculo para desarrollar una actividad económica extractiva es algo que se suponía habíamos saldado colectivamente. Es cierto también que siempre ha sido un conflicto, por lo menos desde la década del 90, cuando empezó la minería aurífera, porque minería en la Argentina tenemos de toda la vida.

- ¿Por qué la reforma de la ley de glaciares no solo afecta a las llamadas provincias mineras y a sus comunidades?

- Un río, que puede tener o no nacimiento en una de esas provincias, se extiende a través de otras, afectando los recursos de diferentes poblaciones y comunidades que se dedican, por ejemplo, a los cultivos. Hablamos de la subsistencia humana, que al fin y al cabo, es lo más importante, es el derecho fundamental.

-¿Cómo afecta la minería al recurso hídrico?

-A través de distintos procesos, dependiendo de la explotación. La minería extractiva de exportación aurífera y de metales para exportación se caracteriza por la utilización muy intensiva de agua, que es agua potable. Esto en diversas poblaciones de las zonas cordilleranas ha llevado a reclamos de comunidades a las que les desvían el agua para llevarla a las explotaciones. También de los pequeños productores, que no se dedican al monocultivo sino a hortalizas, verduras y frutas, y que están en los valles, y que también son afectados por el desvío de los recursos hídricos.

- ¿Qué sucede con el agua después del uso intensivo que se hace de ella?

- No es agua que sirva para consumo humano. Cada vez que se han hecho análisis, en muchos casos por fuera de los controles de boca de mina, nos encontramos con arroyos y con porciones de suelo con altas concentraciones de los metales extraídos, y también de los que se utilizan para las aleaciones, para los procesos de prospección. No es lo mismo cuando vos tenés un metal más cercano, dentro de los picos, que cuando tenés otro más profundo. En una misma explotación minera, por ejemplo en Chile y Argentina, de un lado y otro de la cordillera, podés necesitar procesos completamente distintos, porque en un caja tenés mucho más metal, pero lo tenés en una zona más difícil, entonces requiere un cierto proceso, y en otra zona tal vez haya menos metal, pero más fácil de extraer.

- ¿Qué impacto tiene esto en el deterioro de los glaciares?

- En los glaciares colinderos y la zona periglacial colindera, y esto está documentado desde el principio de los 2000, hay un derretimiento muy importante, producto de la refracción solar que se genera a partir de todo lo que es el material particulado, que se deposita sobre los glaciares y las montañas, y el efecto del sol sobre ese material particulado, un efecto de cuerpo negro.

La reforma y las provincias

- A partir de la reforma las provincias van a determinar qué glaciares cumplen una función hídrica y cuáles no, para habilitar así proyectos productivos ¿Qué alcances puede tener esto?

- No hay ningún glaciar que no tenga función hídrica. La afirmación de que es una roca perdida en el medio de la nada y que no tiene una correlación ecosistémica es una barbaridad. Un glaciar no es algo perdido. La característica de un ecosistema es la vinculación entre las partes. Por eso es un sistema. Si no, no lo sería. Los glaciares tienen una función en el sistema hídrico total y en el sistema regional hídrico y en cada una de las cuencas y los afluentes de las cuencas. Y también la tienen sobre la salud del suelo, sobre la biodiversidad asociada con ese suelo.

- Una interpretación es que derivar a las provincias las funciones del IANIGLA concentra el lobby minero en las provincias…

- Esta ley lo que hace es decir que el IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, dependiente del Conicet) ya no puede determinar sobre los glaciares. Pero esto ya fue a la Corte Suprema. Barrick Gold, San Juan y los Amigos de la Minería fueron a todas las instancias legales y en junio de 2019 la Corte Suprema falló con claridad. Recordemos que planteaban que la ley de Glaciares era inconstitucional porque San Juan, que siempre fue el buque insignia, no podía determinar qué proyecto era factible y cuál no. Y la Corte dijo que la ley no solo era constitucional, sino que el planteo que enfrentaba falsamente el artículo 41 de la Constitución, que es el derecho al ambiente sano y los presupuestos mínimos ambientales, con el artículo 124, iba en contra del espíritu de progresividad ambiental de la Carta Magna. Ahora, en el contexto de este gobierno, meten una reforma que por estas mismas razones es a todas luces inconstitucional.

- ¿La reforma va contra los acuerdos internacionales en materia ambiental?

- Va en contra del principio de no regresión ambiental, que la Argentina tiene firmado en los acuerdos internacionales que son normativa nacional, como el Acuerdo de París y el Acuerdo de Escazú, y que aparece en la ley General de Ambientes, que habilita el Acuerdo de París, etc. Esto es un atropello. Lo podemos ver desde la perspectiva ecosistémica, desde la política de adaptación o de una perspectiva de política pública, desde la perspectiva jurídica, por donde lo quieras ver.

- La provincia de La Pampa ya se presentó ante la Justicia para frenar la aplicación de la nueva ley…

- Es muy bueno que las provincias se sumen a una perspectiva de federalismo ambiental. Es decir, cuáles son los límites que ponen, porque en este momento solo se habla de productivismo ¿Qué podemos esperar de una persona que te plantea que todo vale? Que el mundo está para romperlo. Y lo digo desde una perspectiva de derechos, consagrados por la Constitución Nacional, pero fundamentalmente desde una supervivencia básica ¿Cómo vamos a hacer? Los efectos del cambio climático son arrolladores. Tenemos cantidad de muertes, migraciones y de pérdida de bienes económicos y estás rompiendo los ecosistemas que te generan el parche.

Una red de lobistas

-¿Cómo operan esos ecosistemas que, en definitiva, garantizan la vida cotidiana en un contexto de devastación ambiental?

- Los servicios ecosistémicos, entre ellos los glaciares y los humedales, operan como una suerte de parche. Cuando vos acelerás los efectos del cambio climático, porque las políticas climáticas no son lo que deberían ser, y a eso le agregás que te llevás puesta la infraestructura de soporte y los servicios ecosistémicos, te quedás sin nada. Es como estar desnudo en el medio del invierno.

- ¿Esto también tiene un efecto demoledor para el sistema productivo?

- Yo me pregunto cómo van a producir en un país particularmente agrícola. Recordemos las sequías y las pérdidas millonarias. Este tipo de regresividad ambiental es un tiro en el pie. Incluso si ves las ganancias de la minería a secas, el porcentaje que obtienen las provincias mineras es súper exiguo, un porcentaje a boca de mina que termina siendo una declaración jurada del propio minero. Es la propia minera la que manda una declaración jurada diciendo ‘saqué esto en tantas cantidades’.

- Se menciona mucho el efecto derrame de la actividad minera sobre el conjunto de la economía y de la sociedad ¿Es realmente así?

- La cantidad de dinero asociado con la actividad minera y el supuesto efecto de derrame se ha demostrado que no existe. Las empresas traen a sus propios ingenieros, sobre todo en los puestos laborales con mayor valor agregado. Hay un movimiento muy pequeño asociado con la infraestructura, como por ejemplo la alimentación de los trabajadores, por supuesto obreros golondrinas. Desde 1990 hay cantidad de informes que demuestran que el llamado efecto de derrame no fue tal, ni con el modelo catamarqueño ni con el sanjuanino, que tanto han promovido. Por supuesto que genera divisas, mientras vos tengas un valor oro competitivo.

- ¿Sólo se trata de generar divisas?

- Es generar divisa pero también que esa divisa tenga un conjunto de elementos, una red de soporte que no signifique que un proyecto se lleve a todo, con beneficios para un sector muy pequeño, que básicamente son lobistas: secretarios de minería lobistas, gobernadores lobistas, etc. Un pequeño mundo de lobistas que ha ocupado cuatro o cinco roles: son legisladores y cuando no, son gobernadores, y cuando no, asistentes del gobernador. Ellos, sus familiares, son una tela de corrupción conocidísima. Y los impactos sobre el agua, la salud y el suelo los sufren las comunidades de modo muy directo.

Del agua a las relaciones carnales

- ¿De qué modo reformas como la que consiguió el gobierno nacional se relacionan con el contexto geopolítico, con el intento de controlar el agua dulce y las materias primas a nivel global por parte de los Estados Unidos y sus rivales?

-Hay intereses geoestratégicos de diversos actores. No en vano se va de la discusión ambiental a las leyes de tierra y de propiedad, asociada con la extranjería. Es evidente la relación con los alineamientos carnales forzosos. La Argentina está transformando elementos constantes de su política exterior, por ejemplo el no alineamiento. Ahí tenemos el conflicto de Medio Oriente. En un mundo cada vez más multipolar, pensar que un solo actor puede resolver nuestros problemas es una miopía que no tiene ninguna base.

- ¿Qué papel juegan los recursos naturales en este contexto?

- Hay tendencias de la ultraderecha internacional que llevan a que el país rompa con sus tradiciones de política exterior, con un costo muy alto. Que la Argentina haya salido a respaldar la posición de Israel y Estados Unidos, rompe con toda una tendencia de no alineamiento a lo largo del siglo XX. Y esto parece no ser un tema relevante. Y es fundamental, por las implicancias en materia financiera y económicas con otros actores. El silencio ante lo que sucede en Venezuela, después de que un gobierno entra a un país de América Latina, se lleva a un presidente y pone a otro, rompe con una tradición de posicionamiento regional. Y por supuesto que todo esto está relacionado con los recursos naturales, es algo mucho más estructural.

29/07/2016

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