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“El 2017 es un año difícil, desde lo económico y fiscal. La sociedad rionegrina, cuando el estado tiene inconvenientes, sufre repercusiones negativas” dijo el gobernador Alberto Weretilneck en su mensaje de apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura.
Seguidamente repasó y detalló el impacto que tuvo el año pasado la caída de recursos provenientes de Nación y el incremento de los gastos.
Sostuvo en tal sentido que “terminamos el año 2016 con un déficit de 3200 millones de pesos, que no tiene nada que ver con los superávits logrados ni los pequeños déficit” de los años anteriores de su gestión, desde 2012.
El principal motivo fue la notable caída de recursos, “fundamentalmente por la modificación dispuesta en el Congreso de la Nación sobre el Impuesto a las Ganancias, además de la caída de ingresos en concepto de coparticipación”.
Por otro lado dijo que paralelamente “los gastos crecieron con aumentos salariales a través de las paritarias en el orden del 37 por ciento y se mantuvo el nivel de obra pública”.
Ante la diferencia generada en la ecuación ingresos y egresos, “se optó por no producir ajustes, y por eso debimos recurrir al endeudamiento”. Allí anticipó que en este año se deberá utilizar nuevamente el mismo recurso.
Dedicó un párrafo especial a la reivindicación de los derechos de los trabajadores y recordó los logros alcanzados por su gestión, donde se recompuso la zona desfavorable, el concepto de antigüedad, hubo una permanente recategorización y una importante recuperación de los salarios de la administración.
Además, detalló y comparó los sueldos en bruto de distintos profesionales, a nivel país y provincia, destacando que en Río Negro son superiores.
Recordó luego que la inflación prevista por el presupuesto nacional para este año es del 18% y en ese orden propuso a los gremios debatir el incremento salarial en las próximas paritarias.
“No les pedimos que nos aplaudan, ni que lo comprendan. Sólo les pido que estén a la altura de las circunstancias”.
Respecto a la paritaria 2017, aseveró que “podemos discutir las formas de pago, cláusulas de ajuste de acuerdo a la inflación anual y hasta tener prevista una apertura de la paritaria, pero de ninguna manera vamos a asumir compromisos que no podremos cumplir, ni pagar”.